domingo, 17 de junio de 2012

Ahí voy...


Debería de escribir?
Por qué, si tu sonrisa ya no está sonriéndole a mis ojos y a mi pensamiento.
Debería sonreír?
Por qué si sigo aquí en espera del amanecer.
Debo esperar?
Por qué, si eso lo he hecho siempre y no ha surgido una verdadera transformación.
Sin embargo, me construyo al lado de él, de ellas, de todos.
Rompo con ese discurso porque ahora me ocupa que los amaneceres sean cada vez más bonitos.
Donde vuelvan a salir los niños y niñas a la calle sin miedo a nada.
Donde los argumentos no sean sólo descalificaciones.
Donde a las mujeres no se les vea como mercancía sexual ni doméstica.
Donde los militares no estén en fiestas ni en las calles ni violando a más mujeres.
Donde a los indígenas no se les discrimine por hablar otra lengua diferente a la nuestra y que no le entendemos.
Porque cuando no le entendamos a algo, primero lo investiguemos y después lo critiquemos en vez de lo contrario.
Porque los estudiantes no sean clasificados, ni encarcelados y mucho menos asesinados.
Lucho contra eso, porque sé que no es fácil, pero así vivo más tranquilamente.
Ahora sí debo sonreír, ahora sí debo esperar, debo respirar, amar.
Y escribir aunque la democracia no se presente aun, por ello.