No es la náusea, sino el vómito que el machismo no cede, se transforma.
Ya lo había dicho alguien más; pero empeoran las veces que te digo te amo.
Tal vez me siga para siempre el patriarcado, la envidia y el descontento,
Tal vez siempre imagine estúpidas utopías en mis pensamientos y jamás temerán el cólera que tengo.
Sólo encuentro un vacío enorme una vez más
Y no es la decisión, tal vez el devenir sí.
Encuentro en ti una pequeña sonrisa que vela una grande mentira,
Todo el tiempo.
Desconfianza profunda angustia mi presente, pero no oscurece mi corazón.
No sabes cómo extraño la lluvia, el gusto por ella.
Ahora no la odio, pero me transforma en ese ser abominable que nadie aguanta.
Déjame soñarte más;
Mis recuerdos no son suficientes y el presente se nubla.
Siempre me dicen: yo también sufro. Repiten y repiten que es su naturaleza, ya me cansé y vuelvo a recordar la frase hecha que no me gusta repetir.
¡No me quiero resignar! ¡No me voy a resignar!
¿En serio? ¿Crees que exista, o vuelvo a ser llamada, como muchos, utópica?