Desde hace algunos años, las artes circences en México dieron un "boom" impresionante. Se observaban chicos o chicas en los semáforos de la ciudad lanzando pelotas al aire, malabareando con clavas o jugando con el yoyo chino, y el hula hula girando en las cinturas, brazos o cuello de las chicas principalmente; intercambiando el show por unas monedas o más bien trabajando. Este interés ha crecido en los jóvenes, participando en distintos eventos desde convenciones anteriores en diferentes estados, creciendo el número de licenciados en artes escénicas y circenses, hasta llegar a la máxima casa de estudios.
El pasado viernes concluyó la primera Convención Universitaria de Artes Circenses de la UNAM, que sólo duró tres días, pero fue todo un éxito. Fue organizada con la ayuda del Licenciado Demetrio Vmaldes Alfaro, Director de Actividades Recreativas de la UNAM, en colaboración con Pablo Soto y Moscar Cruz.
La convención inició el miércoles 23 de marzo de 2011, contó con más de 35 talleres, entre ellos de capoeira, acondicionamiento físico, telas, zancos, flamenco, danza africana, cuerda floja, la naturaleza del malabar, entre otros.
Los talleristas llegaban a las diez de la mañana para desarrollar la clase que duraba 2 ó 3 horas, que principalmente daban tips para el malabar o para salir a escena.
Para el segundo día ya estaba programada la noche de fuego, que realizaron los asistentes; y el variete que consistía en la presentación de diferentes grupos, malabaristas o artistas para lucir sus números. Fueron solamente los mejores artistas y malabaristas, pero sin duda alguna quien dejó boquiabiertos a varios fue el uruguayo "El ratón" que después algunos le apodarían "pinky" en el volley-clavas. ésa noche, "El ratón" demostró los 11 años que lleva en el arte del malabar y es por eso que cada vez es mejor su técnica, no se le escapa de las manos ni un solo objeto y llega a malabarear hasta 10 cosas a la vez.
Ya para el viernes, los talleres terminaron muy temprano, a las 14 horas, pero después le siguieron actividades muy entretenidas, como batallas de hula,
clavas y pelotas, equilibrio de clava o ball-contact y retención de cinco clavas o cinco pelotas, donde varios dejaron ver su talento, entre ellos, de nuevo el uruguayo.
Para finalizar el soleado día, se hicieron equipos de dos personas para jugar volley-clava, que se basa en malabarear con clavas, jugando volley ball. Siendo éste un momento entretenido y competitivo.
Ésta primera convención, fue sólo una probadita, para seguir haciendo cada año futuras convenciones universitarias que duren más días. "Estamos viendo cómo resulta todo esto, para que en un futuro sean más días, porque es una alternativa deportiva" dijo el director de actividades recreativas.
Así que si te gusta el malabar, la danza, el teatro o cualquiera de las artes circenses, no dudes en asistir y compartir tu talento en la próxima y segunda convención universitaria de artes circenses.